1. Calienta la leche en una olla a fuego medio. Revuelve con frecuencia hasta que la leche alcance los 82°-93°C / 180°-200°F.
12 tazas de leche entera (2.8 L)
2. Agrega el vinagre a la leche. Continúa revolviendo hasta que la leche cuaje. Deja reposar de 10 a 20 minutos, para que los grumos se formen bien y se separen del suero.
1/4 taza de vinagre
3. Forra un colador con un paño de algodón y deja colar la leche cuajada durante unas 2 o 3 horas. Puedes usar el suero que sobra para hacer pan, sopas o bebidas.
4. Exprime el queso para eliminar la mayor cantidad de suero que puedas, así el queso queda más firme y no termina demasiado suave o aguado.
5. Agrega aproximadamente 1 cuchara de sal y mezcla bien.
Puedes separar un poco de queso en este punto para comerlo como queso ricotta.
6. Presiona el queso firmemente en un molde para darle forma y déjalo reposar en el refrigerador durante al menos 2 horas. Para una textura más firme, puedes dejarlo reposar hasta 24 horas antes de cortarlo.
Provecho!