1. En un tazón, agrega los ingredientes líquidos. Mezcla hasta que estén bien integrados.
225 g masa madre activa
225 g agua
30 g aceite de oliva
2. Agrega los ingredientes secos a la mezcla líquida y mezcla hasta formar una masa.
Si vas a amasar a mano, amasa de 5 a 10 minutos hasta que la masa esté suave y elástica, ajustando con más agua o harina si es necesario. Coloca la masa en un tazón ligeramente engrasado, cúbrela y déjala reposar por 30 minutos.
Si usas batidora, cambia al gancho para masa y amasa a velocidad media-baja durante 8 a 10 minutos, hasta que la masa esté suave, elástica y se despegue del tazón. Cubre la masa y déjala reposar por 30 minutos.
150 g harina de fuerza
200 g harina integral
15 g azúcar (Puedes sustituir por miel o néctar de agave)
7 g sal
3. Si amasaste a mano, realiza tres rondas de pliegues* con 30 minutos de reposo entre cada ronda. Después de la tercera ronda, la masa debe sentirse más suave y elástica.
Si usaste batidora, continúa directamente con la prueba del velo de gluten: (o prueba de la ventana) estira un pequeño pedazo de masa entre tus dedos; si se estira lo suficiente como para dejar pasar la luz sin romperse, está lista para el siguiente paso. Si no, amasa unos minutos más.
4. Deja fermentar la masa a temperatura ambiente de 4 a 8 horas, o hasta que doble su tamaño y se vea aireada y burbujeante. Puedes refrigerar la masa en este punto hasta por 48 horas si no la vas a hornear de inmediato.
5. Precalienta el horno a 230°C / 450°F durante 30 minutos y coloca dentro un sartén de hierro o una charola para hornear.
6. Divide la masa en 8 porciones iguales. Forma una bola con cada una, cúbrelas con plástico o un trapo de cocina y déjalas reposar durante 10 minutos.
7. Aplana cada bola con un rodillo hasta formar un disco delgado, procurando que tenga un grosor parejo para que inflen bien en el horno.
8. Hornea durante 5 a 7 minutos o hasta que tenga un color dorado. No es necesario voltearlas. Se inflarán mientras se hornean y se desinflarán al irse enfriando.
9. Envuelve las pitas calientes en un trapo de cocina para que se mantengan suaves y flexibles.
Provecho!